En el marco de las actividades Mil en un día, promovidas en Usme por la alcaldía local, se llevó a cabo en el barrio Casa Loma el segundo festival de Derechos Humanos. Una actividad que reunió a funcionarios públicos, Policía Nacional y asistentes de la zona quinta.
Esta es la segunda jornada debido a las problemáticas que vive Usme. Por ejemplo, “el año pasado se priorizó porque hubo una muerte violenta en Casa Loma de un líder”, le contó María Angélica Lozano , la referente de Derechos Humanos a El Tiranosaurio Digital. Una iniciativa que nace desde el comité de Derechos Humanos, instancia de participación de la Alcaldía Local de Usme, en conjunto con la Secretaría de Gobierno y la enlace territorial: Vanessa Rodríguez.

Para Flor Lizzet Hurtado, consejera de juventud de la localidad de Usme por la curul especial de comunidades negras, “este festival representa un espacio de memoria, resistencia y orgullo, además de la posibilidad de visibilizar nuestra lucha y nuestra cultura. También es una oportunidad para encontrarnos como jóvenes afro, celebrar los derechos humanos y, al mismo tiempo, celebrar la vida”.
Algo vital, pues “el fortalecimiento de los derechos humanos es vital nos permite vivir con dignidad, sin discriminación ni violencia”. Para la comunidad afro, significa garantizar igualdad de oportunidades, reconocimiento de nuestra identidad y la posibilidad de que nuestras juventudes crezcan libres, seguras y con voz en la sociedad”, concluyó.
Este festival contó con emprendimientos locales y cantantes de la zona quinta como la agrupación Tiempos Reales, quienes, en conjunto con la policía nacional y una gran oferta institucional, pusieron a bailar a todos los asistentes que participaron.

La oferta institucional tuvo rutas de atención psicológica, orientación jurídica, pintucaritas a cargo de la policía local, centro de encuentro móvil de la Consejería de Paz, Víctimas y Reconciliación, planes de vivienda y subsidios, estrategias para la juventud, manzana del cuidado, trámites de escolarización y casa de la justicia.
Y entre los emprendimientos estuvieron los yogures El Caucano, las empanadas de Empanada Feliz, las manualidades y gastronomía de Lukitas, y el tradicional arroz con leche de Llanllariy Warmi.



